Entradas

Desvelo, Pablo Félix Jiménez

Imagen
Desvelo  © Pablo Félix Jiménez 2018. Quedó sola la luna,  Redonda, brillante, sobre un cielo incierto. Luna errante,  preñada de vida, taciturna… Quedó sola la luna,  redonda brillante sobre una nube gris. Luna errante,  preñada de ilusiones, esperas… Luna te acompaño,  será posible que nadie se percatara,  nadie levantó la vista, el sol se ha marchado,  y yo de pie al horizonte te sigo adormilado. Quedó sola la luna,  redonda la veo sobre un cielo negro. Luna errante,  qué pena te inquieta, obnubila… Quedó sola la luna,  redonda de gravedad sideral. Luna errante,  qué silencio y frío te condena… Luna quiero acompañarte,  será posible que nadie se percatara,  nadie levantó la vista, nadie fue a tu encuentro,  y yo de pie al horizonte te acompaño adormilado. Luna sola, me detienes. Luna redonda, me conmueves. Luna que lloras, me enloqueces. L...

Pálidas lunas, Pablo Félix Jiménez

Imagen
Pálidas lunas. © Pablo Félix Jiménez 2019. La luna pálida ilumina al patio. Una mesa familiar alberga tesoros. Un zorro espino entre la maleza,  mira hacia el patio plateado. Un mantel bordado a medio camino,  Un cesto con pasas de uvas, brillan ennegrecidas, un ovillo de lana blanca se enreda,  y una cartuchera ha quedado vacía. La casa está sola, nadie duerme.  Cada cosa quedó detenida.  La luna pálida ilumina al patio,  el zorro espino se va a las sombras. Una puerta se abre y se cierra,  el viento entra y sale a capricho.  Nadie ha regresado a la casa. Nadie ha sobrevivido...  A la alargada mano... Del tiempo… Foto de  Kaique Rocha  en  Pexels Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional .

Ausencia, Pablo Félix Jiménez

Imagen
Ausencia. © Pablo Félix Jiménez 2019 Y no volverás como antaño. No habrá aniversarios, ni bodas, ni acontecimiento alguno, ni uno solo.  Silencios que se cuelan, sigilosos, entre el que hacer diario. Y no volverás como siempre. No habrá esa alegría de vernos cara a cara, ni un encuentro, ni un abrazo, ni una sorpresa. Solo el silencio, de aguas estancadas, después de la tormenta. Ausencia, esa palabra vacía y llena, que da hambre y sed. Y, sin embargo, categórica, te mata. Ante ella he bajado los brazos, a veces rendido, sin fe. Y no volverás como antaño. ¡No! Sólo vendrá una, dos, más veces, ese vacío que se abre paso. Ausencia, esa palabra vacía, porque aunque quiero, no volverás algún día... Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional .

Bajo un mismo cielo

Imagen
Bajo un mismo cielo © Pablo Félix Jiménez 2019 Miraba la ciudad cubierta de banderas,  era el día de la insignia y un recordatorio,  de glorias pasadas, de heroísmos… Miraba las banderas que se repetían, ventana tras ventana.  Era el día del estandarte y un recordatorio,  de áridos comienzos que nos conmueven el alma. Porque se levantan contra el viento enardecido. Porque se defienden aunque se nos vaya la vida. Porque en el cielo pleno, en algún celeste amanecer, nos soñamos… A veces… Y queremos caminar juntos.  Y creemos permanecer todos,  bajo un mismo símbolo… A veces… Mirando las banderas pensé:  La amistad debería tener la suya.  Que se eleve con la brisa, feliz,  como las aves en primavera. Si tuviera la amistad una bandera,  nos tendríamos, aquí, allá, bajo la misma.  Como si bajo un mismo cielo, en algún nacimiento,  abrigáramos la secreta esperanza de que se conviert...

Germen

Imagen
Germen © 2020 Pablo Félix Jiménez Dios habita en lo pequeño. El microscopio parece invertido. El alma en su pequeña escala, se encoge de frío, pequeña. Ha temblado la pequeña esperanza. Ha caminado de aquí para allá. Ha confiado en nada y anda, mendigando en lo pequeño. Pienso en mis pequeños afectos. Me encojo en un punto vibrante. Me encojo como el rocío, Y son rocío todos mis afectos. Al pequeño mundo lo habitamos, todas las pequeñas almas. Imagina en pequeña escala, ápice de soledad callada. Ante el bacilo, tan inmenso, como olas que la luna eleva, como monstruos de cordilleras, el espíritu tiembla callado. Ante lo desconocido, colosal engendro de la noche. La vista no lo abarca, más el instinto lo presiente. Sabe que allá arriba, pende algo grávido que aplasta. Algo que pendiendo de un hilo, puede moler las arenas de almas. Más, en esta hora decisiva, donde se libran todas las batallas. donde se libran todas las angustias, con la pequeña esperanza c...

Una mirada a la poesía de Borges "Cristo en la cruz"

Imagen
Una mirada a la poesía de Borges "Cristo en la cruz" © 2020 Pablo Félix Jiménez Foto de Pixabay Cristo en la cruz de Borges es un bello poema que invita a la reflexión. ¿De qué puede servir una biblioteca prácticamente infinita? ¿De qué puede servir una doctrina cualquiera, después de una elección, a la luz del sufrimiento tan humano, tan constante, en días de días, como gotas sudadas de incertidumbre lloradas? ¿Cuánta urgencia nos carcome en una inapelable apelación al ahora mismo? ...  Quizás en el laberinto de preguntas mudas, en la inacabable indagación en la antiquísima costumbre humana, en la pregunta misma de utilidad, ¿De qué puede servirme?;  Quizás la pregunta lanzada a sí mismo, otro, o Dios; quizás reducido el planteo como en lo absurdo de la imagen de la biblioteca del único libro, la biblioteca que comienza, los niños con sus primeras palabras, los jóvenes enfrentados con esos primeros límites, quiso por medio indirecto plantear:  Tanto me sirve...

María Mercedes Chasampi, La culpa la tienen las hormigas.

Imagen
Terminé de leer el libro de la escritora Catamarqueña: María Mercedes Chasampi, La culpa la tienen las hormigas, narrativa, Catamarca, Argentina, La imprenta digital SRL, Buenos Aires, 2018. Un libro cuya corrección estuvo en manos de Celia Sarquis quien deja unas «Palabras iniciales». Y también un libro que tiene el armado de tapa bien logrado a cargo de «Santiago Décima». Una obra que llega a nuestras manos siempre es un acto sobrenatural, téngase en cuenta los millones de millones que andan dando vueltas por allí. A veces son difíciles de alcanzar, faltarían varias vidas quizás, a veces pura casualidad, o destino. La autora es de Catamarca, ya lo dije, Comunicadora social, Profesora de Lengua y Literatura. Recién empiezo a conocerla literariamente hablando, aunque tiene muchos años de trayectoria. El libro está formado por la colección de quince narraciones. Te comparto las que más me gustaron: Recuerdos: La primera. Una muestra maestra de concisión y a la vez un caleid...