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Mostrando entradas de mayo 24, 2009

Mi Tío y la imprenta

De pequeño aprendí a apreciar la expresión escrita, el alma trocada en palabras, que los autores nos han legado a trabes de los siglos, a trabes de las distancias, de los idiomas. Aprendí las partes que dan forma a un libro, a curarlos cuando se enfermaban encuadernándolos, a arroparlos para protegerlos forrándolos. Aprendí junto a mis padres a leerlos. Me enseñaron otras posibilidades, otras realidades tan distintas a las que conocía, otros lugares a los que nunca llegaría, y sobre todo, apuntalaron mi advenedizo espíritu literario. Un día, ya lejos, en el pasado, recuerdo que nuestra madre apreciaba, comentaba y nos mostraba un libro impreso en la provincia de Tucumán a 250 Km de Catamarca, donde nos encontrábamos, un libro de tapas plateadas. Ese libro tenía el trabajo de las manos de mi Tío, trocadas en páginas, en tinta, en tapa y contratapa. Inmediatamente, asocié a mi Tío con Gutenberg, ¡Qué lindo oficio!, cuanto debe el mundo a la imprenta, cuanto se debe a Gutenberg el haber...

Mendigar por el mendigo

Hay impulsos en los hombres que es necesario rescatar, potenciar, sacarlos del letargo, como el heroísmo, la solidaridad, la cortesía hacia el prójimo. ¿Quién no socorrería a alguien que pide auxilio en un accidente? ¿Quién no siente una genuina alegría al sentir que a sido útil a alguien, al extraño que nos pide la mano cuando sus fuerzas desfallecen?. Cada día que paso en este mundo, me convenzo de que hay un acervo de buenos instintos en todos los hombres; en los que extienden la mano pidiendo socorro, en los que extienden la mano solidaria, ¿no es bello encontrar esos grandes detalles que nos humanan tanto?. Porque será, que cuando mendiga un indigente, no siempre recaemos en el pedido de auxilio, en el socorro, que implícitamente se infiltra en sus pedidos, si son niños o ancianos su vulnerabilidad, si son adultos la urgencia de solucionar la situación de su familia que, ¿Estarán al abrigo de una casa? ¿Tendrán que comer? ¿Tendrán abrigo en invierno? ¿Estarán sus hijos educándose ...

Derecho al sol

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Sobre tener “Derecho al sol”       No es lo mismo “caminos gastados” que “Gastar caminos”, para el caminante. No es lo mismo ir “derecho al sol” que tener “derecho al sol”, ya porque se trata de la expresión temeraria de un astronauta, ya porque se trata del derecho que a todos nos incumbe, porque es una fuente gratuita de energía y debe defenderse el derecho a adquirirla; Ya porque quieres broncearte, ya porque se te da la gana de tener un simple reloj de sol, ya porque quieres ver tu sombra, ya porque tienes afición por las plantas, ya porque se te vino la reverenda gana de tener luz natural durante el día, ¿y qué si tienes ganas de usar paneles solares para producir electricidad o calefaccionar tu casa en un interminable invierno y te das conque una monumental sombra de un edificio eclipsa tus legítimas ganas de hacer con tu luz un bonete? En tu país, ¿Existe buenas leyes que defiendan la utilización de la energía solar y garanticen el acceso equitativo a ella? ...

Derecho a la vida

Decidir quien vive y quien muere es una situación muy cómoda para el que vive, todo ser gestado tiene derecho a expresarse, sin importar los argumentos esgrimidos en contra, pues por fortuna existe un argumento primero: Mientras hay vida hay esperanza. Cuando en algunos lugares se mata a un delincuente, luego de un juicio, debemos sentir pena nosotros mismos por formar parte de una sociedad que no ha logrado que esa persona pueda reintegrarse, lograr que esa persona pueda sentirse útil como ser humano que es. Con los más aberrantes defectos, con los más enfermizos de los rencores, un ser defectuoso, es cierto, pero también es cierto que hay amor de sobra en el hombre para limar esas asperezas, no devolviendo ojo por ojo, en cambio, tratando una y otra vez de salvar una vida que tiene que ser sagrada, como aquella que el criminal ha cercenado, como la vida del anciano, la vida del minusválido, la vida de un loco y la vida de los desposeídos, que como nosotros aun cuando estamos sanos, c...